Kit Aston ajustó su bufanda de lana mientras el tren silbaba en la densa niebla de la estación Victoria. No le gustaban los fantasmas. Los encontraba poco científicos. Pero el telegrama que había recibido esa mañana decía simplemente: “Venga. El fantasma ha vuelto a matar.”
El tren entró en un túnel. Cuando la luz regresó, Wilkins había desaparecido. Solo quedó en el asiento una rosa marchita y una nota que decía: “Caso cerrado, Kit. Nos veremos en el próximo misterio.” El Fantasma -Los Misterios De Kit Aston 04- ...
—Creo en lo que veo. Y vi una sombra alzarse de su pecho y desvanecerse en el techo. Kit Aston ajustó su bufanda de lana mientras
El mayordomo soltó una risa ronca. Cuando alzó la vista, sus ojos brillaron como carbón encendido. Pero el telegrama que había recibido esa mañana
—Señor Aston —lo recibió lady Marguerite Harrow, dueña del vagón privado donde yacía el cuerpo del conde de Stratford—. Nadie entró. Nadie salió. Y sin embargo… él está aquí.