Y sin embargo… allá arriba, entre nube y nube, los dedos aún arden. No para castigar, sino para recordarnos que fuimos llamados a ser más que este polvo. Would you like this translated into English, adapted as a prayer, or turned into a script for a short film or theatrical monologue?
No fueron escritos con tinta, sino con el dedo de fuego sobre el lomo de la montaña. No piden opinión. No negocian con el polvo del que fuimos hechos.
Pero aquí, en el polvo del camino, hay quien los rompe como ramas secas. Hay quien escribe diez excusas por cada mandamiento.
Porque la ley pesa, y el hombre prefiere el vértigo de caer a la paciencia de aprender a volar.
Su nombre no es un grito en el mercado. No es una herida que se abre para vender milagros.
Una sola voz en el trueno. No hay otros dioses. Solo el eco que rompe espejos y promesas.
No codiciarás la mujer ni el hombre del otro. El deseo no es un delito, pero la envidia es un veneno que se bebe solo.
No mentirás. La verdad tiene el peso de una roca; la mentira, el vértigo de la hoja que el viento olvida.
No tomarás lo que el otro llama hogar. Ni su cuerpo, ni su sed, ni el sudor de su jornada.