Obb sintió que se ahogaba. Había cambiado el recuerdo. No para borrarlo, sino para ver lo que estaba oculto. Sabía lo que venía. La tercera bala.
El profesor Holograma se lo había advertido. "Las balas mágicas no son para juegos, Obb. Cada una contiene una memoria encapsulada. Disparas una, revives un instante. Disparas dos, lo cambias. Disparas tres... bueno, nadie ha disparado tres." Obb Balas Magicas - Holograma
Ella no lo oyó. El holograma era solo memoria, no tiempo real. Pero algo en el pecho de Obb se apretó con tanta fuerza que supo que no podría detenerse. Obb sintió que se ahogaba
El holograma estalló como una flor de luz morada. La imagen de Lina apareció frente a él, más joven, con su vestido verde de los domingos. Corría por el pasillo de la vieja casa, persiguiendo una mariposa de papel. Obb alcanzó a ver la fecha en el aire: tres años y un día antes de su desaparición. Sabía lo que venía
—Lina —susurró.