A veces la miro y todavía me sorprendo. ¿Cómo es posible que esta criatura diminuta… con sus pestañas quietas y sus dedos enroscados… sea lo único que necesito para creer que hice algo bien?
Mira. Así se detiene el mundo.
(Sonríe, con los ojos vidriosos.)
(El sonido ambiente es apenas un suspiro. La cámara —o la imaginación— se acerca al rostro tranquilo de la niña, luego a la mano del padre que aún la sostiene.) papa follando a hija dormida
El otro día me dijo: “Papá, ¿tú también te vas a dormir cuando yo me despierte?”. Y no supe qué contestar. Solo le di un beso en la frente. Como ahora. A veces la miro y todavía me sorprendo
El peso de la tarde (The Weight of the Afternoon) papa follando a hija dormida