Luz la luciérnaga brilló más que nunca.
Después, atravesaron el valle de las sombras danzantes. Allí, Paco el conejo usó sus largas orejas para escuchar el viento y encontrar la salida. Y Lino, el caracol, nunca se rindió, aunque iba despacio.
Había una vez, en un bosque muy verde y lleno de flores, un pequeño caracol llamado . Lino soñaba con algo que parecía imposible: quería llegar a la Luna. peliculas infantiles espanol
—No es la Luna de verdad, Lino —dijo con dulzura—. Pero has aprendido que los sueños se cumplen cuando caminamos junto a quienes nos quieren. Tú eres lento, pero valiente. Y yo, pequeña y brillante, puedo alumbrar tu camino.
Finalmente, llegaron a una laguna tan clara que reflejaba el cielo. Allí, la luna se veía enorme. Luz la luciérnaga brilló más que nunca
— Blanco es, la gallina lo pone, con aceite se come y con vino se pone… —dijo el duende.
Desde esa noche, cada vez que Lino miraba al cielo, veía la Luna sonreír… y junto a ella, una lucecita que parpadeaba como un secreto. Y Lino, el caracol, nunca se rindió, aunque iba despacio
El duende, sorprendido, los dejó pasar.