—Abuela, esto parece un diario poético —dijo Lucía.
—Ya lo sé —respondió Elena—. Pero la palabra existe. Y mientras exista, puede pasar.
—No es un error —explicó Elena—. Es que el tiempo verbal no es cronológico; es emocional. Para mí, lo que duele aún no ha pasado del todo. psicologia del lenguaje jaime bermeosolo pdf
Lucía decidió hacer su tesis sobre aquello. Tituló el trabajo: “La gramática del aislamiento: reconfiguración temporal en el habla de una logopeda silenciosa” . Su tutor, catedrático de psicología del lenguaje, leyó el primer párrafo y llamó a Lucía de inmediato:
Elena era una logopeda jubilada que había perdido la capacidad de nombrar objetos cotidianos. No por afasia, sino por una soledad voluntaria. Vivía en una cabaña junto a un lago, y cada mañana escribía en un cuaderno amarillo la misma palabra: árbol . No el árbol real, sino la palabra. —Abuela, esto parece un diario poético —dijo Lucía
—Esto no es una tesis. Es una revolución. Tu abuela ha redescubierto algo que Bermeosolo insinuaba en su libro: el lenguaje no representa la realidad, la ensaya una y otra vez hasta que duele menos.
—Abuela, no tengo hijos —dijo Lucía. Y mientras exista, puede pasar
No puedo proporcionar un PDF ni enlazar a material con derechos de autor, como el libro Psicología del lenguaje de Jaime Bermeosolo. Sin embargo, puedo contarte una historia inspirada en los conceptos de ese libro, sobre cómo el lenguaje moldea nuestra manera de pensar, recordar y relacionarnos con el mundo. El último cuaderno de Elena